Antes de leer, por favor responde esta encuesta

Create your free online surveys with SurveyMonkey, the world's leading questionnaire tool.

septiembre 27, 2010

Legal y necesaria, la droga siempre ha estado ahí


Actualmente existe en el mundo una gran polémica acerca de la legalización de las drogas, esto es debido a que la violencia entre los cárteles que manejan el narcotráfico ha ido incrementando por obtener el poder de las distintas zonas de tráfico. La corrupción que existe en países como México ha hecho que estos cárteles no solamente manejan el comercio de la droga, sino también, debido a la gran cantidad de dinero que poseen, signifiquen una gran influencia en el manejo de los asuntos del gobierno e industria, en ocasiones a través de alianzas o sobornos. Es por esto que el gobierno federal a tomado medidas para supuestamente acabar con esa mafia, medias que han hundido a nuestro país en un combate similar a una guerra civil, cobrando la vida de millones de personas inocentes a diario.

Independientemente de que esta guerra esté sucediendo, las drogas deberían ser legales, no como una solución al problema de violencia, sino como una solución ante la acumulación de riqueza que contribuye a la corrupción del sistema de gobierno. Pero principalmente, me proclamo de acuerdo con la legalización de las drogas por el hecho de que, lo que en un principio fue pensado como una solución para evitar el consumo de estupefacientes por parte de la ciudadanía, no solamente no resolvió dicho problema ya que es bien sabido que las personas que desean consumir dichas substancias lo hacen sin importar que sean ilegales, sino que ha generado muchos problemas más, entre ellos el crecimiento de las redes de crimen organizado.

Un gran problema del gobierno es la sobre-regulación de los asuntos de la ciudadanía, problema que genera la falta de atención a los problemas que verdaderamente les conciernen a los organismos estatales. Un ejemplo de esto es el hecho de las discusiones referentes a los derechos de los homosexuales, como si sus preferencias sexuales los hicieran más o menos ciudadanos que los demás, y los diputados se pasan el tiempo discutiendo si merecen o no los mismos derechos que todos. Ante esto, yo me pregunto, ¿cuáles son las características humanas que hacen de estos funcionarios personas éticamente aptas para decidir si tal o cual individuo es idóneo para casarse, formar una familia o vivir la vida que él o ella elija?

En cuanto al tema de las drogas, el argumento es similar. ¿Hasta que punto tiene el gobierno la libertad de decidir sobre la vida de las personas? Si bien la existencia de dicho organismo supuestamente garantiza el orden de la sociedad, no existe ninguna razón que justifique la criminalización de actos cuyas consecuencias afectan directamente sólo a la persona que decide cometerlos: el consumo, comercio y plantación de drogas, la practica de la prostitución y el aborto, así como el suicidio (en casos no consumados), son algunas de estas situaciones, que son penadas por ley.

Quien consume drogas lo hace por una necesidad, por curiosidad o por simplemente pasarla bien. En cualquiera de estos casos, la decisión de dicho acto es únicamente de la persona que va o no a consumirlas. A pesar de ser sustancias ilegales, no es difícil conseguirlas, ya que las redes de comercio son inmensas y están filtradas en lo más profundo de la sociedad. Ahora bien, el problema no son únicamente las personas que consumen el producto, y no es únicamente en ellos en que se debe de pensar al decir algo tan importante como la penalización de un acto.

Lo más lamentable de la ilegalidad es el hecho de que personas que necesitan conseguir dinero para mantener a sus familias, se vean obligados por falta de otras oportunidades a venderla o sembrarla. Sabemos que en nuestro país el problema de la pobreza, tanto urbana como rural, es uno de los que más afectan a la sociedad, y es debido a esto también que los índices de violencia crecen. El hecho es que, en la mayoría de los casos, a la hora de pagar los platos rotos las personas que más se ven afectadas por estas situaciones son quienes se vieron obligadas, por su situación, a formar parte de ese negocio.

En resumen, si tuviera en mis manos la decisión de legalizar las drogas, lo haría, ya que esta sería la manera de quitarles a las mafias la mina de oro por la que pelean y de hacer que los productores y vendedores de droga no sean penalizados por actos que realizan con el único fin de sobrevivir y mantener a sus familias. Si bien es cierto que el consumo se incrementaría, esto sería en un principio al igual que sucedió con el tabaco y el alcohol cuando se legalizaron y después se regularizaría. Seguramente seguirían el crimen organizado, sin embargo no sería tan lucrativo como lo es ahora y habría más personas con ingresos y empleos fijos, sin mencionar la recuperación de las zonas de cultivo que debido a la falta de posibilidades para competir han quedado abandonadas o han dejado de producir para vivir

No hay comentarios.: