Quiero compartirte una parte de mi, una parte que ni siquiera yo estoy segura de conocer. A veces siento que me es difícil entenderme, y que requiero de algo parecido a lo que estoy haciendo ahora: sentarme y pensar… pensar, hasta que algo ocurra. Y si no ocurre nada, habrá que preguntarse, ¿para que rayos pensar si no se siente y se actúa a la vez?
A veces siento que siento demasiado, soy diferente a todos y a la ves tan parecida que no se si estoy en el mundo por una razón en especial o simplemente formo parte de él, como un engrane dentro de un gran reloj que es fundamental para su funcionamiento. A decir verdad, no me siento mal de que sea así, al contrario, creo que esa es la razón de la existencia de todos nosotros y el problema es que no entendemos que lo más importante es que somos, y que estamos, igual que todos los demás. Eso es lo que nos une y nos distingue los unos de los otros.
Soy una persona que sabe lo que quiere, o más bien lo que no quiere por que aunque no tengo planteada una meta se que no quiero morirme sin haber hecho algo con mi vida que haya contribuido con la construcción de un mejor mundo.
La vida para mi es un todo, como cursimente canta Sabina, un ramo de rosas con espinas. Reír, llorar, estar siendo. Aprender es constante y el amor fundamental. Cada día que pasa es único e irrepetible, así que trato de vivirlo con todos mis sentidos. El tiempo, mi enemigo y aliado, a él le debo todo: lo bueno y lo malo, es mi principal compañero en este camino al que llamo vida, y aunque a veces va rápido y otras lento siempre anda conmigo y me hace abrir los ojos para vivir la vida atenta, consiente y apasionadamente.
Hay muchas cosas que me hacen sentir viva, un ejemplo son todos aquellos momentos en que soy quien soy y me siento querida. Pero si tuviera que elegir una forma de describir todos ellos, diría que lo que los une es que siempre estoy en compañía, ya sea de mis seres queridos, de algún nuevo o futuro amigo o de mi misma, haciendo del momento un compartir.
Me gusta pensar que tengo muchas cualidades, que son más éstas que mis defectos. Me gusta pensar que soy buena para hacer sentir a los demás cuando los quiero y aprecio, para contagiar mi pasión por la vida y para compartir mi admiración por los que me rodean. Cuando se trata de compartir lo que pienso y siento, trato de ser lo más yo posible. Me duele mucho equivocarme y sentir que me rechazan, por eso prefiero ser como soy para que la persona que quiera quererme lo haga sin sentirse engañada.
Dentro de mis terrenales gustos se encuentran cosas de la vida diaria: dormir, comer, reír, leer, cantar e infinidad de placeres… Me apasiona la historia, el cine y la poesía, me gusta andar por la vida saltando de ves en cuando y haciendo una que otra payasada, me gusta también pensar que los que me ven por la calle y piensan “qué ridícula”, también saben, muy en el fondo, que soy así por que me siento viva, y que si hago cosas que no parecen tener sentido es para contagiar de alegría a un mundo que muchas veces le falta darse un respiro.
Amo la cultura humana, me encantan sus lenguas, sus colores, su gente, su comida, me encanta que sea tan diversa y tan parecida, pero sobre todo me gusta saber que formo parte de ella y buscar conocerla para así comprender el corazón de los pueblos y sentir que, realmente, somos todos uno mismo.
Creo que siempre se puede ser mejor, no importa cuanto se haya crecido o lo mucho que uno sepa, siempre hay alguien que sabe cosas distintas con quien podemos compartir nuestras creencias. No hay nada mejor que una conversación que te haga cambiar de pensamiento, en la que abras tu corazón y pongas todo tu empeño por entender lo opuesto.
Me considero coleccionista de infinidad de cosas: libros, fotos, momentos y hasta palabras famosas. Creo que si pudiera hacer un viaje a dentro de mi memoria me encontraría con un archivo interminable de historia, lleno de carpetas, videos y hasta viejos casetes que juntos guardan lo más importante de mí que es todo lo que me forma… incluso creo que encontraría un detallado expediente de todos los pequeños momentos en los que me sentí diferente, que fueron dando forma al momento en que me encuentro e hicieron de mi lo que soy, todo lo que pienso y creo. Del lado izquierdo del cuarto de seguro que encontraría un enorme estante lleno de sonidos y poesía. Benedetti, Sabina, Serrat, Sor Juana, junto con muchos colegas sentados a la mesa, estarían compartiendo un rico café de olla y recitando uno a uno sus obras y deseos clandestinos.
“Seamos realistas, hagamos lo imposible”, es para mi ley de vida, soy romántica, soñadora, creyente de la humanidad. Mi más grande sueño es el de nunca dejar de aprender, por eso quiero trabajar por la gente que quiere cambiar, ver un mundo diferente donde cada casa sea un hogar y cada corazón este latente. Por hacer me falta mucho y no me quiero quedar con las ganas de soñar, por eso sigo adelante y trato de construir en comunidad. Para mi es principio y fundamento de vida el amor, el hacer lo que es necesario para encontrar lo que soy en conjunto con el todo del que vengo y hacia el que voy.
Para acabar de una vez me gustaría compartir dos que creo son premisas para una vida feliz. En mi caso serían estas: la primera es que el deber no existe, cuando el hacer es, para todos, placer compartido. La segunda y como dicen, no por esto menos importa, es que nada se necesita si lo que se tiene es, simplemente, lo indispensable, y buenos amigos que lo compartan. El día que mi vida acabe, si es que alguien me recuerda, quisiera que fuera así, con amor por dondequiera, pasión de vivir la vida y compromiso con la misma.
Con amor
eMe Aki
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